8 preguntas a Rafael Jara, escritor de El regalo de Galatea

Al decir que Rafa y yo nos conocemos desde que una servidora llevaba pañales, te aseguro que no estoy exagerando. La vida da muchas vueltas y resulta que yo terminé siendo correctora y él, escritor. Y la relación familiar acabó transformándose en un tándem profesional, 30 años después.

Por esa razón no quería dejar pasar la oportunidad de que conocieras a Rafa un poquito ya que se acerca la Feria del Libro de Madrid y podrás conocerlo personalmente —para quienes vayan a la capital a disfrutar de este maravilloso evento— el domingo 28 de mayo en la caseta 29, entre las 11:00 y las 12:30 horas. También podrás encontrártelo en la Feria del Libro de Las Palmas de Gran Canaria el 2 de junio, de 16:30 a 18:30, en el Parque de San Telmo.

Me gustaría empezar con una pregunta facilita (escribo entre risas): ¿quién es Rafael Jara?

Supongo que si tuviera que definirme en pocas palabras diría que soy un soñador encadenado a la realidad, un pesimista condenado a creer en lo imposible y, en la mayoría de los casos, un inconformista. Pero, al fin y al cabo, no creo que sea fácil definir a una persona, somos la suma de muchas cosas, de muchos roles, de muchos momentos, de muchos sueños por cumplir y de muchos otros que nunca lo harán.

No es una pregunta fácil.

Además de ser abogado de profesión y tener una familia, decidiste que también querías escribir. ¿Cómo se te ocurrió empezar con la ciencia-ficción? Tenías demasiado tiempo libre, ¿no? Un trabajo a tiempo completo, un hijo, hobbies…

Antes del nacimiento de mi hijo, el tiempo libre era «mi tiempo libre» y si sabes organizarte te aseguro que da mucho de sí. Efectivamente, tenía muchos hobbies: lectura, cine, deporte, juegos de mesa y hasta videojuegos… después vino Neo y mi vida cambió.

Actualmente mi tiempo se divide básicamente en trabajo, las obligaciones de la vida diaria y pasar tiempo con mi hijo.

La segunda parte de El regalo de Galatea es fruto de horas robadas al sueño, si bien es cierto que gran parte de la novela estaba escrita cuando publiqué la primera parte, veo factible que salga la segunda a finales de este año o principios del que viene. Casi con total probabilidad habrá que esperar hasta el 2019 para la conclusión.

Y ahora, entrando en materia, cuéntanos brevemente cómo se te ocurrió la idea para escribir la historia de El regalo de Galatea.

El Regalo de Galatea empezó como un relato corto fruto de una apuesta con una buena amiga y gran poetisa, Maribel Hernández. Estábamos tomando un sándwich en una cafetería de Madrid que se llamaba Sedna y que le ponía nombres curiosos a los platos. El sándwich en cuestión se llamaba Galatea y le dije que sería capaz de crear un relato en torno a ese nombre y así lo hice. Ese relato se quedó en un cajón hasta que lo rescaté y fue creciendo hasta convertirse en lo que es ahora… una locura.

¿En qué te inspiraste para nombrar a tus personajes? Me llaman la atención Galatea (un clásico), el cardenal Ródicus, Arena, Amal, Turion, Gilgamesh…

GALATEA

En cuanto al nombre de Galatea ya sabes el origen. Sin embargo, pude haberlo cambiado cuando decidí que escribiría la novela, pero no lo hice porque me gustaba y tiene su importancia en la historia.

RÓDICUS

A este personaje le tengo especial cariño por aquello de que tomé prestado el nombre de un amigo y lo latinicé un poquito, pero al margen de esto, me parece un perfil de lo más interesante.
Ródicus es manipulador y carismático, pero no es cruel, a no ser que las circunstancias lo requieran. Es pura y fundamentalmente maquiavélico en el más profundo sentido de la palabra. Si hubiera una frase que le definiera sería «el fin justifica los medios». Pero, sobre todo, y aun a pesar de formar parte de la Iglesia, Ródicus es un hombre práctico e incluso pragmático que prefiere la diplomacia a la confrontación.
Por otro lado, no solo es un representante del poder eclesiástico, sino un firme creyente en la Iglesia de la Última Verdad y en su paraíso, Hespérides.
El nombre de Rodrigo, Ródicus en este caso, es de origen germano y significa «rico en fama» su versión latina arcaica es Rodricus, pero decidí tomarme una pequeña licencia con eso.

ARENA

El nombre de Arena es mi manera de personalizar la importancia que tiene para mí todo lo relacionado con el mar, no es casualidad que ella y Chico se encuentren en una playa, creo que sería incapaz de escribir una novela dónde no salga el mar,  al fin y al cabo soy isleño hasta la médula.

AMAL

El nombre de Amal es quizás el que más tiene que ver con el personaje en sí mismo, aunque soy consciente de que esto no tiene luego una trascendencia en la historia. Me gusta que sea así.

Hamal es el nombre de una estrella de la constelación de Aries y su origen etimológico significa «fuerte como un oso». Suprimí la h porque al ser aspirada y en una sociedad donde todo aquello que no sea práctico se considera inútil, me pareció un detalle curioso el suprimir esa h y dejarlo simplemente en Amal.

En cuanto a su significado, creo que resume bastante bien el perfil del personaje de Amal: es un hombre que emana una impresión de fuerza, de autoridad y a quien no le falta cierto magnetismo. Práctico y realista ante todo, tiene los pies sobre la tierra y posee una gran energía que le permite concretar sus sueños (en este sentido es cierto que Amal sueña con Galatea, pero no es hasta que ese sueño se convierte en realidad cuando realmente le otorga una importancia). Poco influenciable, sigue su camino tranquilamente, siempre buscando progresar y para ello se apoya sobre una gran voluntad y una potencia de acción importante. Es un ser sensible; su talón de Aquiles es, sin duda, la vida afectiva, a pesar de su apariencia severa. Parece firme, intransigente o incluso, a veces, brusco o tajante, aunque en realidad lo único que hace es disimular su sensibilidad y su ternura (sin duda lo que convierte a Amal en un personaje diferente es su capacidad para sentir, una sensibilidad que debe ser enterrada, pues no es lícita para un sargento de Sistema).

Es un hombre de deber, de una sola palabra y sobre quien se puede contar. Directo, franco, tiene tendencia a ser demasiado escrupuloso y riguroso, y por ende, no siempre tiene un trato fácil. Amal es desconfiado, creo que no puede ser de otra forma por lo que ha vivido y por la sociedad donde se ha desarrollado. Autoritario, exige de los demás lo que se impone a sí mismo, ¡y no es para nada tolerante! (Amal no es tolerante con ciertas cuestiones, pero sí con otras. No obstante hay algunos aspectos importantes de su naturaleza que aún no han surgido en esta primera parte de la novela y no quiero hacer spoiler)

A menudo tiende a analizar demasiado los acontecimientos. Su espíritu es analítico y posee una gran intuición (esto tiene mucho que ver con su carácter desconfiado). Por último decir que su «animal totem» (por llamarlo de alguna manera) en la Macro decidí que fuera un lobo porque tiene también más que ver con su personalidad.

Como dije al principio, todo esto no son cuestiones de fondo, son tan solo las semillas de las que luego germina el personaje.

 TURION

Este nombre tiene muchas connotaciones que me parecieron interesantes y que, como de costumbre, no inciden directamente en la trama principal, pero yo sé porqué están ahí y con eso basta.

El turión es un brote de plantas acuáticas con una capacidad extraordinaria para resistir bajas temperaturas, hasta el punto de que sobrevive bajo el agua en entornos helados. Es uno de los organismos denominados extremófilos por su capacidad de supervivencia en circunstancias extremas. Sin duda Turion es un tipo duro y un superviviente, por otro lado las circunstancias de la terraformación de Titán son muy duras incluyendo temperaturas de 60 º bajo cero, así que me pareció interesante.

Por otro lado turion es un procesador para ordenadores portátiles y creo que suena mejor con el acento en la u en lugar de en la o, así que me decidí finalmente por una pequeña modificación y quedó como Turion.

En Intermundos tiene como animal guía al oso. Por un lado, tenemos una imagen de tranquilidad con el oso y, por el otro, es un símbolo para el guerrero y el poder.
La simbología del oso te dirá que las respuestas a todas nuestras preguntas se encuentran dentro de nosotros. Cada uno de tiene la capacidad de aquietar la mente, entrar en el silencio y el conocimiento. El oso nos enseña cuándo es el momento de actuar y cuándo es el momento de quedarse quieto.

No cabe duda que tanto el aspecto imponente como su carácter coinciden con la simbología del oso por eso lo elegí como animal guía de Turion.

GILGAMESH

Gilgamesh es un personaje legendario de la mitología sumeria y podríamos decir casi con total seguridad que es el primer héroe mitológico del que se tiene constancia.   Gilgamesh era  hijo de la diosa Ninsun y de un sacerdote llamado Lillah.

La leyenda paleo babilónica sobre este rey cuenta que los ciudadanos de Uruk, viéndose oprimidos, pidieron ayuda a los dioses, quienes enviaron a un personaje llamado Enkidu, un momstruoso gigante para que luchara contra Gilgamesh y lo venciera. Pero la lucha se torna muy pareja, sin un vencedor claro. Finalmente, Enkidu reconoce a Gilgamesh como rey y los dos guerreros se hacen amigos. Juntos deciden hacer un largo viaje en busca de aventuras, y de la inmortalidad en el que se enfrentan a animales fantásticos y peligrosos, siguiendo el arquetipo que definiría Joseph Campbell como «héroe de las mil caras».

Me pareció interesante tomar el nombre de este héroe primigenio y extrapolarlo a mi novela, teniendo algún que otro paralelismo con su homónimo.

Me limito a los nombres que has citado porque de lo contrario esta entrevista se eternizaría, pero todos y cada uno tiene su historia.

No sé si lo hiciste de manera consciente o no y ya te lo dije en la presentación del libro, pero me pareció curioso que haya muchos personajes femeninos poderosos en tu historia. ¿Fue intencionado?

En absoluto, no lo fue. Simplemente los personajes surgieron y ya está. Tenía claro que el personaje en torno al cual giraría la novela sería una mujer, Galatea. Más allá de ese construí los personajes basándome en su carácter, no en su género.

Los personajes femeninos que describo en la novela son casi siempre mujeres fuertes, han de serlo en un entorno hostil. Al final el poder de un líder no reside en su fuerza, sino en la fuerza que le otorgan los demás.

Si bien es cierto que hay algunos aspectos intencionados, como el hecho de que los soldados de Sistema sean todos hombres, ya que se trata de una sociedad que controla genéticamente a sus individuos y busca la máxima efectividad desechando otras cuestiones, por otro lado, es un mundo en el que la concepción natural está penada y la población femenina es menor.

Creo que hay que tratar el tema del género con más naturalidad. Los hombres y las mujeres somos diferentes y eso es bueno. La igualdad no consiste en que todos seamos iguales, sino en que siendo diferentes tengamos los mismos derechos y obligaciones. Ahora parece que si no existe un protagonista femenino en tu novela eres un machista y sinceramente, creo que es un error. Las historias deben fluir. No se trata de porcentajes ni de ideologías, simplemente contar lo que tienes que contar de la mejor manera posible.

El regalo de Galatea se sitúa en un futuro posapocalíptico donde la tecnología ha sido una parte culpable del fin del mundo tal y como lo conocemos. ¿Cuál es tu visión sobre cómo estamos tratando al planeta Tierra? ¿Crees que la tecnología y el uso que le estamos dando pueden llevarnos hasta algo parecido a lo que describes en tu libro?

En cuanto a cómo estamos tratando el planeta, no se trata de opiniones, sino de hechos. Lo estamos machacando, pero con un importante matiz, el ser humano en su infinita arrogancia piensa que el fin de la humanidad significará el fin del planeta… y está muy equivocado. Simplemente seremos otra especie más que se habrá extinguido, la vida continuará durante  millones de años, y nosotros, simplemente, desapareceremos. A la Tierra le importará lo mismo que le importó cuando se extinguieron los dinosaurios, la única diferencia estribará en que habremos sido tan estúpidos como para ser los artífices de nuestra propia desaparición.

En cuanto a la tecnología, no creo que sea algo malo en sí mismo. De hecho es algo muy bueno y con total probabilidad la única posibilidad para escapar del desastre. El problema no está en la tecnología, sino en el ser humano. La tecnología evoluciona muy deprisa, nosotros no.

Tampoco es un problema que tenga una solución fácil. ¿Cómo podríamos ser totalmente empáticos sin perder nuestra individualidad, que es a la postre lo que nos convierte en seres independientes? Grandes pensadores y físicos teóricos de la talla de Stephen Hawking piensan que la única posibilidad de supervivencia es alcanzar la tecnología necesaria para expandirnos a otros planetas y eso pasa por supuesto por la terraformación, uno de los aspectos que se trata en la novela.

Una novela de ciencia ficción no deja de ser una especulación sobre lo que podría llegar a ser. En este sentido, casi todo es posible.

Para los amantes de la ciencia-ficción, dinos por qué deberíamos leer tu libro.

Porque es una novela diferente. No está lastrada por exigencias editoriales ni por modas, está escrita desde las tripas. He escrito la novela que me gustaría leer y de alguna manera eso se nota. Pero, sobre todo, porque más allá de tramas especulativas e hipertecnológicas, esta es una novela sobre la esencia de lo que nos hace humanos, es una novela de personajes.

Más allá de eso, y hablo sobre las críticas que he recibido, es una historia que no te dejará indiferente, te va a encantar o la vas a odiar y, aunque parezca una locura, creo que eso es bueno porque denota un estilo definido.

Y ahora, para curiosos y fans que ya hayamos leído el primer tomo, ¿nos puedes dar alguna pista sobre lo que va a pasar en la segunda y tercera parte de El regalo de Galatea? No podemos aguantar…

En la segunda parte se van a desvelar muchas cosas, como quién es Gilgamesh o cómo funciona la Macro. Sabremos más cosas sobres los personajes de la primera parte y se presentarán algunos nuevos. Conoceremos al padre de la Iglesia de la Última Verdad y los entresijos del Conglomerado.

Sabremos qué pasa con Arena y sus amigos, el Viajero y Kinthya y en definitiva las tramas avanzarán mucho en esta segunda parte y lo dejará todo preparado para la conclusión en la que todo quedará zanjado, eso os lo aseguro. No me gusta jugar con tramas que nunca se cierran, parafraseando a la película Matrix: «todo lo que tiene un principio, tiene un final».

Esto ha sido todo por hoy. Muchas gracias por haber pasado por aquí, ¡ha sido un placer! ¡Mucha suerte en Madrid! Nos vemos pronto.

¡Muchas gracias a ti, Raquel!