Soy correctora de estilo, pero ¿cuál es mi labor?

¡Buenas!

La corrección de textos sigue siendo, al menos en España, una profesión (como otras tantas) poco conocida y valorada. Se nota a diario: errores en publicidad, en revistas, en prensa, en libros, en documentos oficiales… Por eso quiero contarte en qué consiste la labor del corrector de estilo.

La idea general que se tiene es la de que somos «cazadores de erratas», pero somos mucho más que eso. Las erratas las puede identificar cualquier persona sin una formación específica; incluso los propios programas de edición de textos son capaces de solucionar los problemas de este tipo.

La identificación de erratas es solo una parte del trabajo. La corrección de estilo trata de mejorar la gramática, la sintaxis y el léxico de un texto, es decir, revisamos lo escrito para que sea sencillo de leer, para que no haya expresiones erróneas, verbos mal utilizados, oraciones mal conjugadas… Los correctores debemos estar al tanto de las novedades de la Real Academia, debemos estudiar gramática, dudar de todo lo que leemos y consultar en libros especializados.

Parece una tarea no fácil, pero a diario se utilizan incorrectamente muchas palabras o expresiones y su extendido uso hace que nos confundamos y las creamos correctas. Por ejemplo: «⊗Vamos a subir arriba» es una expresión que a primera vista no parece errónea, pero es una redundancia, pues «subir» ya expresa hacia dónde; «⊗Esta mañana me desayuné un café con tostadas»: el verbo «desayunar» no es reflexivo, por lo que el pronombre personal «me» no debe ponerse; «⊗Ayer hicistes lo que debías», es incorrecto porque la segunda persona del singular es «hiciste», es una confusión muy extendida y se da de manera numerosa en la lengua oral.

Estos son solo algunos ejemplos para que comprendas qué es la corrección de estilo y que los correctores no nos dedicamos exclusivamente a eliminar erratas de los textos. Por esa razón, todo texto escrito debe ser revisado. A veces creemos que las novelas y los periódicos son los únicos productos escritos con los que trabajamos, pero hay mucho más. Esta misma semana pasada han rondado por las redes sociales una serie de rótulos de televisión que han provocado más de una risa y alguna que otra preocupación:

c3_2at1waaaukgd

foto-de-raque

Con esto y un bizcocho, espero que te haya aclarado un poco más cuál es nuestro trabajo. Si tienes alguna duda, déjamela en los comentarios. Y si necesitas ponerte en contacto conmigo, escríbeme a raquelaceredacorrecciones@gmail.com.

¡Nos leemos!

El imperativo en español

¡Buenos días!

La forma imperativa de los verbos suelen utilizarse erróneamente en muchas variedades del español de España. Por esa razón hoy te traigo esta información, para esclarecer el tema un poquito.

Creo que a veces se aprende mejor por descarte que por inclusión. Así pues, comienzo:

  • Las formas imperativas no pueden construirse con negación, es decir, en vez de *No corred por ahí, debería ser No corráis por ahí.
  • No debe utilizarse el infinitivo como sustituto del imperativo en segunda persona del plural: *Dejar eso ahí, ahora lo recojo; por: *Dejad eso ahí, ahora lo recojo. Este error no suele cometerse en las zonas hispanohablantes en las que, como imperativo de la segunda persona del plural, se utiliza el término formal con valor informal, es decir, ustedes con valor de vosotros; por ejemplo: Dejen eso ahí, ahora lo recojo.
  • El uso del infinitivo como imperativo se acentúa cuando nos encontramos con verbos pronominales o de uso reflexivo: *Fijaros en ese cuadro; frente a Fijaos en ese cuadro.
  • En cambio, el uso del infinitivo con valor imperativo es correcto cuando se trata de la construcción «a + infinitivo»: ¡A recoger!
  • No debe caerse en la ultracorrección, que provoca oraciones del tipo *Debéis moveos hacia ese lado; cuando en realidad es Debéis moveros para ese lado, que corresponde a la construcción «deber + infinitivo»

Con esto espero haber aclarado las dudas sobre este problemático tiempo verbal. Déjame tus preguntas en los comentarios y te responderé lo antes posible.

¡Feliz lunes!

El guion, la raya y el signo menos: diferencias y usos

¡Buenos días!

Por fin estoy de vuelta de mis vacaciones y retomo el blog, como prometí. Desconectar dos semanas me han venido genial para volver con muchas más ganas a darle caña al teclado y seguir rellenando «páginas» de este espacio.

El tema de hoy es uno de esos, aunque creo que comienzo a repetirme como el ajo, de los que siempre digo que creo que son obvios, pero luego resulta que no tanto.

En nuestro teclado tenemos 2 símbolos visibles (el guion – y el signo menos -) y uno no visible (la raya —). Los tres tienen diferentes funciones y no debe usarse ninguno en el lugar del otro. Es por eso que vengo a contarte cuál es la función de cada uno de esos símbolos, para que no vuelvas a tener dudas cuando tengas que utilizarlos:

El signo menos (-):

Es un símbolo no alfabetizable e indica el caracter negativo de una cantidad o una resta de cantidades. Lo tenemos en el teclado numérico y la combinación de teclas UNICODE es U+002D.

El guion (-):

No debe confundirse con la raya, que es ligeramente más larga. Lo tenemos en el teclado, en la penúltima fila por la derecha. Sus usos son los siguientes:

  • Como unión entre palabras u otros signos: Debemos terminar el trabajo científico-técnico pronto. Ayer conocí a una chica franco-alemana. Tengo que comprarme una agenda para el curso 2016-17.
  • Como signo de división de palabras al final de línea: Mañana iré a la compra ade- //más de ir a trabajar.
  • Se usa en obras de contenido lingüístico: Todas las palabras que acaben en -aje se escriben con j.

La raya (—):

Trazo horizontal más largo que el guion. Cuando se usan dos, de apertura y de cierre para enmarcar un inciso, se escriben pegadas a la primera y última palabra de dicho inciso y se separan por un espacio de la palabra o símbolo que vaya antes o después de lo acotado (excepto si lo que le sigue es un signo de puntuación, en ese caso va pegado a la raya). El atajo de teclado para utilizarlo es alt+0151. Sus usos son los siguientes:

  • Para enmarcar aclaraciones
  • Para reproducir los diálogos
  • Para enmarcar los incisos del narrador
  • Para reproducir los comentarios del transcriptor de una cita textual
  • Para introducir cada uno de los elementos de una relación que se escriben en líneas separadas
  • En listas alfabéticas, índices bibliográficos y otros repertorios, la raya al comienzo de una línea se usa para indicar que en ese renglón se omite, para no repetirlo, un elemento común ya expresado en la primera de sus menciones.

Y hasta aquí hemos llegado hasta hoy. Espero que se hayan despejado algunas dudas y si no ya sabes, puedes escribirme o dejarme un comentario.

¿Qué tal van las fiestas? Espero que lo mejor posible. Nos vamos leyendo.

¡Feliz lunes!

Puntos suspensivos: significado y uso

Buenos días =):

Estamos llegando a la recta final del mes de septiembre, así que espero que hayas tenido tiempo de retomar tu rutina. La entrada de hoy la hago por petición de una lectora (¡por favor, sigan haciéndome peticiones!) y me parece muy interesante porque los puntos suspensivos son un gran misterio ;).

Este signo se forma con tres puntos consecutivos, sin espacios entre ellos (…). Se escriben siempre pegados a la palabra o el signo que los precede y separados con un espacio de la palabra o signo que los sigue (aunque si lo que aparece después de los puntos es otro signo de puntuación, se escribe sin espacios después de ellos).

-La palabra que aparece después de los puntos suspensivos se escribirá con mayúscula si el signo cierra la oración: Deseo que llegue a tiempo… Vayamos haciendo algo mientras esperamos.

-Se escribirá con minúscula la palabra que sigue a los puntos suspensivos si estos no cierran el enunciado: Creo que… todo va a salir bien; hay que tener esperanza.

La aparición de este símbolo indica que ha habido algún tipo de omisión y responden a la necesidad de quien hace uso de él de dejar un enunciado en suspensión o por la necesidad de eliminar una parte del texto.

La Ortografía (2010) de la RAE hace esta clasificación de su uso como indicadores de modalidad:

  • Indican la existencia de una pausa transitoria en el discurso que expresa duda, temor o vacilación.
  • Dejan el enunciado en suspenso, con el fin de crear expectación.
  • A veces, sin que impliquen omisión, señalan la existencia de pausas que demoran enfáticamente el enunciado.
  • En los diálogos, señalan silencios significativos de los interlocutores.

También nos indican otros usos de los puntos suspensivos:

  • Para señalar la interrupción voluntaria de un discurso cuyo final se da por conocido o sobreentendido por el interlocutor.
  • Para evitar repetir la cita completa del título largo de una obra que debe volver a mencionarse.
  • Para insinuar, evitando su reproducción, expresiones o palabras malsonantes o inconvenientes.
  • Al final de enumeraciones abiertas o incompletas, con el mismo valor que la palabra etcétera,
  • Entre corchetes o paréntesis indican la supresión de una palabra o un fragmento en una cita textual.

Concurrencia con otros signos:

  • Si los puntos suspensivos finalizan el enunciado, no debe añadirse el punto de cierre. En cambio, si van después de una abreviatura, se suman a ellos el punto que la cierra, por lo que se escribirán 4 puntos,
  • Tras los puntos suspensivos sí pueden escribirse otros delimitadores como la coma, el punto y coma o los dos puntos sin dejar un espacio entre ambos.
  • Cuando se combinan con signos delimitadores dobles, los puntos suspensivos preceden a la raya, el paréntesis o las comillas de cierre cuando lo que se omite o se sobrentiende forma parte del segundo discurso.
  • Por último, los puntos suspensivos pueden concurrir con los otros dos signos indicadores de modalidad, el interrogativo y el exclamativo, dado que la información que aportan no son incompatibles, sino que pueden sumarse. Los puntos suspensivos se escriben delante de los signos de cierre si el enunciado está incompleto.

Aquí acaba la entrada sobre el significado, los usos y la escritura de los puntos suspensivos. Espero que te haya parecido una entrada interesante y útil. Si tienes alguna duda o petición, no dudes en dejarme un comentario o escribirme un correo a hola@racorrecciones.com.

¡Nos leemos!

Guía para clientes de autónomos

¡Buenos días!

Llevar un blog no es tarea fácil. Para hacerlo bien requiere planificación: los temas, la periodicidad, la cantidad de texto, investigación, escritura, corrección… Tengo una libreta donde apunto los temas de los que quiero hablarte, pero a veces surgen otros de manera espontánea que interrumpen temporalmente mi guion. A veces las cosas espontáneas brotan y piden salir de uno mismo a gritos. Por eso escribo hoy sobre el tema que vengo anunciándote en el título.

Cuando uno trabaja en una empresa, tiene un puesto o tareas claramente asignadas y, depende de las circunstancias, tu trabajo es de lo único que debes encargarte, sin más. Pero cuando eres autónomo… Ay, amigo, qué guay es ser autónomo. Por eso quiero hacer esta pequeña guía para los clientes de trabajadores autónomos. Me he visto en situaciones, desde que formo parte del club, que te dejan claro que eres tú y tus circunstancias, y que te la comes con papas (como diríamos en mi tierra). La empatía es un ejercicio del que nos hablan poco y que deberíamos de practicar con más frecuencia. Así que ahí van unos consejos para una perfecta relación entre trabajador autónomo y su cliente:

  • El autónomo es el que ejerce la profesión para la que ha sido contratado. Bien, eso está claro.
  • El trabajador es su propio community manager. Sí: redes sociales, página web, blog, correos electrónicos… Y para hacerse ver hay que echar muchas horas.
  • También son relaciones públicas: eventos, presentaciones, actos públicos, inauguraciones… Empieza a sumar horas ;).
  • Tiene que hacer papeleo. Si tiene suerte (que es un bonito eufemismo de ‘beneficios’) tendrá un gestor que le realice las labores burocráticas. Si no, tendrá que hacerlo él mismo.
  • Y por último, pero no menos importante: tiene una vida propia, amigos, familia, aficiones y una salud que cuidar.

Parece una entrada un poco obvia, ¿verdad? Lo cierto es que, por desgracia, los freelance recibimos correos electrónicos, whatsapps o mensajes cualquier día de la semana y a cualquier hora y se nos exige que respondamos y que trabajemos al momento, por lo que creo que es conveniente recordar que, por mucho que seamos autónomos, en el sentido más literal de la palabra, también somos muchas más cosas.

Nos leemos =).

Formación en línea: corrección, edición, redacción, etc.

¡Buenas!

Hoy vengo con una entrada que creo que será muy práctica si estás buscando formación a través de Internet, ya sea porque te resulta más cómodo estudiar desde casa o porque no encuentras cursos presenciales en tu ciudad.

Yo tuve que buscarme la vida porque en Las Palmas no hay mucha oferta de este tipo de cursos o la que hay es pobre, así que ahora quiero facilitarte la búsqueda por si vives en un sitio pequeño o no encuentras centros de formación en tu ciudad y sepas dónde hay cursos específicos para formarte como corrector, redactor, editor y todo lo que tiene que ver con este mundo (y alguna cosa más que considero muy práctica). Ahí va:

  • Cálamo y Cran. Ya te hablé de este centro en otra entrada, pero nunca está de más recordarte que ellos están ahí para lo que tu necesites: cursos de redacción, de traducción, de enseñanza de español, de corrección, talleres (presenciales)… La oferta es amplia y, como ya dije, la atención por su parte es de 10.
  • Fuentetaja. Tienen talleres presenciales e intensivos en muchos puntos de España y también tienen cursos en línea.
  • Hello! Creatividad. Estos cursos son más bien creativos, pero están muy bien. Yo realicé uno muy básico de InDesign para meter el hocico en la maquetación y me gustó mucho.
  • Trágora Formación. Son unos profesionales como la copa de un pino.
  • Infoautónomos. Los cursos están destinados a aprender un poco de fiscalidad, cosa que como trabajadores por cuenta propia nos vendrá muy bien.
  • Bloonder Academy. Para que aprendas, sobre todo, a manejarte con las redes sociales y el trabajo online, cosa indispensable para los autónomos.
  • Traduversia. Tienen un catálogo de cursos muy interesante que va desde la traducción hasta la maquetación.
  • Vivir de escribir. Rosa Morel acaba de crear la primera edición de su curso para enseñarte a hacer redacción publicitaria. Estate atento, quizá abra una nueva convocatoria.

¿Conoces otros centros de formación en línea para la rama editorial? Cuéntamelo en los comentarios. ¡Compartir es vivir!

Recursos en línea para correctores

¡Buenos días!

Hoy vengo a compartir contigo una lista de recursos en línea muy prácticos y que todo corrector debe tener entre sus marcadores de Internet.

Diccionarios y dudas ortográficas y gramaticales

Diccionarios y glosarios de temática específica

Conversor de documentos

 

Si tienes algún recurso en línea que yo no haya nombrado y que te parezca importante, déjame un comentario indicando cuál es esa página web y la incluiré en esta misma entrada. Así crearemos entre todos un listado muy práctico y al que acudir siempre que necesites buscar algo. ¡Compartir es vivir!

Tarifas de corrección

¡Hola!

Hoy vengo a hablarte sobre las tarifas en la corrección de textos porque es un tema que siempre produce resquemor, por desgracia.

Todos los trabajadores autónomos fijan sus propias tarifas en base a unos criterios: horas, días, páginas, palabras, etc. Existen otros métodos para fijar los precios de nuestros productos y servicios como el que propone Laura Ribas en este vídeo. Los correctores de textos nos basamos normalmente en el número de matrices del documento que vayamos a corregir. Esto es la suma de todos los caracteres y los espacios.

contarmatrices

Partiendo de esta base, cada profesional establece sus tarifas dependiendo de la experiencia que tenga, del tiempo que necesite para realizar el trabajo y lo que al final componga un precio digno por todas las horas echadas delante del ordenador, el tiempo empleado en formarse como profesional y que dará como resultado un buen trabajo.

Algo de lo que nos quejamos bastante los correctores (y seguramente todos los autónomos con productos o servicios abstractos, por así decirlo) es de que intenten regatear nuestros precios. Es frustrante que te quieran contratar porque necesitan tu servicio, pero te echen en cara que tu presupuesto se les va de las manos. Los precios tienen un porqué, y nadie duda de los precios de las cosas cuando están etiquetadas en las tiendas.

Si eres corrector o quieres serlo, no dudes en fijar unos precios dignos y defenderlos a capa y espada, pues detrás de ellos hay una razón de ser y una formación que te avala como profesional capacitado. Bajar tus precios para conseguir proyectos solo atraerá una clientela irrespetuosa, estarás trabajando por un sueldo de risa y además estarás fastidiando a tus compañeros de profesión (nunca, NUNCA faltes el respeto a tus colegas, pues son un apoyo fundamental).

Si eres escritor o necesitas a un corrector, entiende que estás contratando a un profesional que se ha preparado para ofrecerte un servicio de calidad.

Nos leemos en el siguiente capítulo.

¡Feliz semana!

Cálamo y Cran: formación específica para correctores

¡Buenos días!

Otra semana más vengo para contarte cosas sobre este mundillo de la corrección de textos. En este caso, vengo a hablarte de la escuela, presencial y en línea, de la que más me fío y donde yo comencé a formarme como correctora profesional (digo que comencé porque una nunca termina de aprender cosas nuevas en esta profesión).

logo_20150204122115.logocalamo

Cálamo y Cran se fundó en 1997 como una empresa de servicios editoriales y poco a poco comenzó a ofrecer cursos para correctores profesionales. Tras el éxito de los mismos, amplió su oferta formativa en otros campos de la edición. Para leer su historia completa, entra aquí.

Tuve la suerte de conocer personalmente a uno de los socios fundadores de la escuela, Antonio Martín, quien, en una tarde de invierno canario, me habló de las bondades de la profesión cuando yo comenzaba mi andadura como correctora. Había terminado el curso de Corrección de estilo hacía poco tiempo y estaba un poco perdida y él tuvo la amabilidad de guiarme un poco en un camino por el que iba sola. Desde aquí, gracias.

¿Por qué te recomiendo esta escuela? Porque he hecho un curso con ellos  (¡y los que quedan!) y suscribo la calidad del servicio, lo que he aprendido con ellos y la atención por parte de la administración y el profesorado (totalmente personalizada). ¿Qué más se puede pedir? Están al día, ofrecen novedades siempre que el mercado lo demanda y, debido a sus éxitos y a su larga trayectoria, muchos de sus cursos, además, están acreditados por la Universidad Europea de Madrid.

Espero que, si eres filólogo o estás en proceso de serlo; si te gustan las letras, pero no sabes exactamente a qué dedicarte o ya sabes que quieres ser corrector, pero no sabes cómo formarte específicamente para ello, esta entrada te haya sido útil. Te aseguro que no te arrepentirás de nada si decides invertir tu tiempo y tu dinero para formarte como profesional con C&C.

Nos leemos la semana que viene.

¡Feliz semana!

Por qué debes acudir a un corrector

¡Buenos días!

Aquí estoy otro lunes más contándote cosas sobre esta profesión tan bonita. Hoy vengo a contarte la razón por la que debes acudir a un corrector de textos, por si aún no lo sabes.

Tengo más que comprobado que cualquiera que escriba puede cometer errores. Y ya no solo hablo de errores ortográficos, que son casi los más fáciles de detectar, pues con la herramienta «Ortografía» del Word podemos paliar la mayoría de los que hayamos podido perpetrar. Los errores que más se cometen y que son más costosos de encontrar (sobre todo para un ojo desentrenado) suelen ser los gramaticales, semánticos y léxicos. Estos son los que un corrector de estilo debe localizar.

Muchas veces me encuentro con novelas con errores de este tipo, también en la televisión (los rótulos de los programas son un cuadro), en la publicidad , en cartelería, en folletos, en trabajos universitarios, y podría seguir así un largo rato. Allá donde halla texto, puede haber un error. Y todos podemos cometer errores, hasta a los correctores se nos puede escapar alguna cosa, somos humanos. El problema no radica en que se nos pueda escapar alguna errata, sino que la misma deja una estela de mala imagen, de dejadez y de descuido.

Con una rápida búsqueda en Google, encontramos cientos de ejemplos. Tú mismo lees este tipo de carteles por la calle y seguro que piensas: «vaya». Y también estoy segura de que te fías menos de un establecimiento que tiene carteles de este tipo, de los que no.

erratas carteles

La confianza es una de las razones por las que hay que acudir a un corrector. Una empresa privada, un autor, un evento o cualquier organismo u organización que quiera, además de captar a un cliente, dar confianza, debe acudir a un corrector para que su texto tenga la mejor calidad e imagen de cara al público.

pablo-alboran-reina
Este error ha sido muy comentado en las RRSS. Faltó un corrector de estilo.

Me gustaría que en los comentarios me dejaras ejemplos de las peores erratas que te has encontrado hasta la fecha. ¡Debemos luchar todos juntos contra ellas!

¡Hasta la próxima entrega!