23 de abril, Día del Libro

¡Buenos días!

Como sabrás, ayer fue el Día del Libro. Esta es la fecha de la festividad internacional y aquí puedes leer el por qué del 23 de abril.

Los que, como yo, adoran los libros y leer (para mí son, indudablemente, dos cosas distintas, jeje), seguramente disfruten mucho de un día como este. Yo tengo por costumbre (antes de que todos conociéramos Sant Jordi y su tradición del libro y la rosa), comprarme un ejemplar este día —aunque me compro libros durante todo el año, pero el 23 de abril lo hago con más emoción—. Como con las películas y las series de televisión, mi lista de libros por comprar y leer es interminable. Siempre va por delante de mí. Ya les hablé del famoso síndrome tsundoku (del cual sufro profundamente).

Ayer le llegó el turno a uno de los libros que tenía en mi lista y que, probablemente, sea el que me lea después de Cómo ser mujer, libro que me estoy leyendo ahora (pueden ver mis lecturas en mi perfil de Goodreads)

Manual para mujeres de la limpieza

Con su inigualable toque de humor y melancolía, Berlin se hace eco de su vida, asombrosa y convulsa, para crear verdaderos milagros literarios con episodios del día a día. Las mujeres de sus relatos están desorientadas, pero al mismo tiempo son fuertes, inteligentes y, sobre todo extraordinariamente reales. Ríen, lloran, aman, beben: sobreviven.

1461686913_788507_1461687494_sumario_normal

Para seguir engrosando esa lista de libros que quiero leer, te toca contarme qué libro estás leyendo o si te has comprado alguno con motivo del Día del Libro. Si de algo soy una ansias, es de los libros. ¡Cuéntame!

*Si ya tienes perfil en Goodreads, agrégame y nos seguimos por ahí.

¡Feliz día!

Guía para clientes de autónomos

¡Buenos días!

Llevar un blog no es tarea fácil. Para hacerlo bien requiere planificación: los temas, la periodicidad, la cantidad de texto, investigación, escritura, corrección… Tengo una libreta donde apunto los temas de los que quiero hablarte, pero a veces surgen otros de manera espontánea que interrumpen temporalmente mi guion. A veces las cosas espontáneas brotan y piden salir de uno mismo a gritos. Por eso escribo hoy sobre el tema que vengo anunciándote en el título.

Cuando uno trabaja en una empresa, tiene un puesto o tareas claramente asignadas y, depende de las circunstancias, tu trabajo es de lo único que debes encargarte, sin más. Pero cuando eres autónomo… Ay, amigo, qué guay es ser autónomo. Por eso quiero hacer esta pequeña guía para los clientes de trabajadores autónomos. Me he visto en situaciones, desde que formo parte del club, que te dejan claro que eres tú y tus circunstancias, y que te la comes con papas (como diríamos en mi tierra). La empatía es un ejercicio del que nos hablan poco y que deberíamos de practicar con más frecuencia. Así que ahí van unos consejos para una perfecta relación entre trabajador autónomo y su cliente:

  • El autónomo es el que ejerce la profesión para la que ha sido contratado. Bien, eso está claro.
  • El trabajador es su propio community manager. Sí: redes sociales, página web, blog, correos electrónicos… Y para hacerse ver hay que echar muchas horas.
  • También son relaciones públicas: eventos, presentaciones, actos públicos, inauguraciones… Empieza a sumar horas ;).
  • Tiene que hacer papeleo. Si tiene suerte (que es un bonito eufemismo de ‘beneficios’) tendrá un gestor que le realice las labores burocráticas. Si no, tendrá que hacerlo él mismo.
  • Y por último, pero no menos importante: tiene una vida propia, amigos, familia, aficiones y una salud que cuidar.

Parece una entrada un poco obvia, ¿verdad? Lo cierto es que, por desgracia, los freelance recibimos correos electrónicos, whatsapps o mensajes cualquier día de la semana y a cualquier hora y se nos exige que respondamos y que trabajemos al momento, por lo que creo que es conveniente recordar que, por mucho que seamos autónomos, en el sentido más literal de la palabra, también somos muchas más cosas.

Nos leemos =).

¡Hola! Soy correctora

¡Bienvenidos!

Si eres escritor, estudiante universitario, tienes una pequeña agencia publicitaria, quieres formarte como corrector o simplemente sientes curiosidad por la corrección y todo lo relacionado con el lenguaje, este es el nuevo espacio de Internet al que podrás venir a curiosear siempre que quieras.

Yo me llamo Raquel, estudié filología hispánica y me formé como correctora de textos. Si quieres, puedes seguirme por algunas de mis redes sociales:

Facebook: fanpage en la que comparto curiosidades sobre la lengua, chistes para gente de letras, noticias y otros datos de interés.

Twitter: en esta red social podrás verme comentar noticias de actualidad, compartir pensamientos y opiniones.

Instagram: fotos de mi día a día. Es un poco más personal, podrás verme en mi hábitat :).

Para que no te pierdas ninguna entrada, te recomiendo que te suscribas al blog. No te llegará spam, solo el aviso de que he publicado un nuevo post. Escribiré, en principio, uno cada semana.

Si quieres preguntarme algo, escríbeme a raquelaceredacorrecciones@gmail.com

De nuevo, ¡bienvenidos!